El Papa Francisco, en la Cumbre del G7 en Italia, advirtió contra el uso militar de la inteligencia artificial (IA) y pidió la prohibición de las armas autónomas letales. Afirmó que ninguna máquina debería decidir la vida o muerte de un ser humano y destacó la urgencia de la acción política para evitar una mayor inequidad entre naciones y clases sociales. Su intervención refleja la preocupación del Vaticano por los riesgos de la IA, considerado como la tercera revolución militar. 

La intervención del Papa Francisco en la Cumbre del G7 no solo amplía el alcance del debate sobre la IA y las armas autónomas letales, sino que también refuerza la necesidad de una gobernanza global basada en principios éticos. La postura del Papa es un llamado a la humanidad para que reconsidere las implicaciones de sus avances tecnológicos y tome medidas concretas para garantizar que estos avances no se conviertan en herramientas de opresión y destrucción. Debemos cuestionarnos, Si producimos cosas más inteligentes que nosotros, ¿Cómo podemos mantener el control?

La inteligencia artificial es un arma de doble filo: si no se utiliza adecuadamente, puede causar mucho daño a la sociedad, ya que no hay transparencia ni respeto a la privacidad. Aunque es un gran apoyo en el ámbito educativo y laboral, se está usando como una solución en lugar de como una herramienta de apoyo, lo que quita la autenticidad, ya que la sociedad tiende a aceptar lo que dice la IA sin cuestionarlo. Esto es problemático, ya que la IA no es creativa ni ofrece algo nuevo, sino que simplemente proporciona información o soluciones ya existentes. Debemos adaptarnos a los avances tecnológicos y aprender a usar la IA correctamente, aprovechando sus beneficios sin perder la creatividad y originalidad en la toma de decisiones.

Fuente de información:  https://diario.elmundo.sv/el-mundo/el-papa-pide-en-el-g7-regular-la-ia-y-prohibir-las-armas-autonomas-letales