Los países de El Salvador, Honduras y Nicaragua enfrentan grandes desafíos en la agricultura este año. El retraso de las lluvias está afectando a los agricultores, demorando las siembras y causando una crisis de escasez de alimentos para las familias que dependen de la agricultura, según un informe de la Red de Sistemas de Alerta Temprana de Hambruna (Fews Net).


EL programa, financiado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), informó que la escasez de alimentos ocurre de junio a septiembre, siendo más grave en agosto. El informe, publicado la semana pasada, indica que los hogares que sufrieron escasez de alimentos fueron aquellos que perdieron cosechas durante el ciclo 2023-2024 debido a la reducción de lluvias causada por el fenómeno El Niño. Esta situación es muy difícil para los agricultores de estos países, ya que las familias de Centroamérica tampoco tienen acceso a servicios financieros básicos como seguros, créditos y mecanismos de ahorro. Estos servicios podrían ayudarles a ser más resistentes frente a los riesgos climáticos.

En El Salvador, este año ha sido desconcertante para los agricultores debido a que el Ministerio de Agricultura decidió entregar bonos de $75. Muchas quejas señalan que esta cantidad no compensa los paquetes de ayuda que se entregaban anteriormente, los cuales valían entre $110 y $120 según los precios del mercado en fertilizantes y semillas, según mencionó José Ángel Coto, presidente de la Confederación de Federaciones de la Reforma Agraria Salvadoreña (Confras). Con esta situación, es evidente que los mayores beneficiados son los agroservicios específicos, mientras que los salvadoreños solo pueden esperar y ver cómo funcionará realmente esta nueva estrategia.

Las diversas circunstancias climáticas, económicas y gubernamentales ante la agricultura preocupan a la población salvadoreña. Parece ser que los únicos beneficiarios son las empresas de fertilizantes elegidas por el gobierno, dejando sin opciones a los agricultores, más que aceptar el bono disminuido en la entrega de este año. Es lamentable la situación de la agricultura en El Salvador y en los países vecinos. Los cambios climáticos afectan fuertemente al desarrollo de las cosechas, y sin un programa de gobierno holístico entorno a la agricultura, se puede caer en políticas que pueden ayudar a sectores reducidos, sin dar una solución completa al problema, dejando así a pequeños agricultores sin una posibilidad más que un desarrollo limitado.